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domingo, 4 de julio de 2010

GALINDEZ PATIA CAUCA EN LA ESCUELA INTERCULTURAL

GALINDEZ PATIA CAUCA

Agosto 17-18 de 2007

Con la promesa de que vamos a tener que ir trabajando a lo largo del río Guachicono hasta llegar a Galíndez hay compañeros que como que no se le quieren medir a este taller, bueno por favor, no me hagan caso, son apenas imaginaciones mías por que hay compañeros que no van a ir.

Como hace un mes madrugué para ir al Bordo, hoy llegué un poquito tarde, es decir, a las 7.30 a. m., pero no hay nadie y la oficina está cerrada. Menos mal que me dieron el celular de Susana, la secretaria del proyecto Escuela intercultural y la llamé para preguntarle a que horas es la salida el día de hoy.

La secretaria me informa muy amablemente que hoy no hay transporte, que cada uno debe llegar por su cuenta y que allá le devuelven lo del pasaje. Yo me puse a pensar que menos mal que traje la moto para repetir mi hazaña del Bordo y hasta le propuse a Susana que nos fuéramos en la moto, pero como a ella le toca llevar unas cosas, me propone que mejor nos vamos juntos en carro, luego llamé a Dorángela para ofrecerle mi moto, pero ella me dice que no puede ir por que tiene clase.

Entonces acepté la invitación de Susana y me dirigí de nuevo a la oficina a esperar a Susana que llegó poco después. Yo me fui a la tienda a comprar una botella de agua para tomarme la pastilla de dramamine para el mareo. Luego nos dirigimos al terminal donde escogimos el transporte de Transtimbío por ser más cómo y directo, además anda rápido, por que en sólo 2 horas ya estábamos en Galíndez, sólo que como salimos tarde de Popayán, llegamos a eso de las 12.30 P. m. y nos informaron que teníamos que irnos en una camioneta para El Estrecho de donde bajamos a pie al río Guachicono, cada quien con un neumático, para meterse al río.

Yo cometí el error de llevarme la mochila, pues pensaba que era allá donde íbamos a comenzar a trabajar, pero resulta que en cierta playa, me tocó dejarla para seguir atravesando el río, travesía que hicimos caminando, pues en ese punto el río es muy ancho para no es profundo y así llegamos al otro lado en una isla desde donde había que pasar a una roca en la que un señor llamado Uribe ha construido una cueva salón en donde todas las noches se reúnen los espíritus de los tantos amigos que seguramente se reunieron con este señor en este fastuoso salón.

Para llegar a la cueva es preciso subirse por unos escalones que también sirven como agarraderos para las manos. Yo al principio no me quería subir pues me parecía muy complicado subirse, pero los compañeros me animaron y me dieron la mano y finalmente me subí pero ahora el problema es bajarse.

Mis compañeros muy emocionados empezaron a gritar que "Escuela intercultural del Macizo Colombiano: presente, presente, presente; que Bolívar, Sotará, Mercaderes, San Lorenzo, Patía, Taminango, Caquiona: presente, presente, presente. El compañero Víctor Collazos empezó a decir que hummm y otros compañeros también lo hicieron.

Para bajarme ensayé todas las formas de tirarme pero me da mucho miedo golpearme al caer, de manera que decidí bajarme por las escaleras, como el paisa del cuento de que el español se tiraba de un edificio de 90 pisos, por las mujeres españolas, el italiano por su romántica Roma y ambos se mataron por brutos, pero el paisa que era más inteligentes, dijo: por las escaleras.

Uno a uno se fueron bajando de la cueva de Uribe y todos nos reportamos con la capitana mayor que hoy es la profesora Lola que hoy es la comandante de esta emocionante aventura de la travesía del río Guachicono desde la cueva de Uribe hasta el puente de Dos Ríos en Galíndez.

La profesora nos advirtió que nos dejáramos guiar por los ayudantes para que no nos pasara nada y así lo hicimos muy disciplinadamente. Mi compañero de aventura, es decir el ayudante que me asignaron mecolaboró un buen pedazo, pero en cierta parte se me perdió y yo seguí derecho río abajo, pero tan rápido iba que no me di cuenta que iba muy a prisa, entonces, unos muchachos me alcanzaron y jalaron el neumático que además estaba un poco mal y lo cambiaron por otro, pero al cambiarme me hundí, pasando un pequeño susto, pero se me mojó la mochila y no me di cuenta de que en el otro neumático estaban las chanclas, de manera que en Galíndez me tocó devolverme a buscarlas.

Es de ver la manera que se dan estos muchachos y ver a la profesora Lola cruzando el río detrás de los neumáticos. Finalmente llegamos al puente, yo recuperé mis chanclas y una carpeta que se me había envolatado, pero un compañero la había recogido y entonces pude seguir almorzando tranquilo y después a trabajar en la orilla del río.

La preocupación de los compañeros es por que nos falta trabajar involucrando a los padres de familia, además por que no todos están cumpliendo con las tareas, yo me pregunto, por qué si tanto nos insisten en que hagamos las rutas, las bitácoras y la autobíoetnobiografía, no se recogen estos trabajos, yo le informo al coordinador que ya tengo una buena parte de las bitácoras y de la autobioetnobiogaría mía en 118 páginas, el compañeros manifiesta que de allí en adelante todas las autobioetnobiogafías deberán tener como mínimo 118 páginas.

En la comida la profesora Lola nos lee unos poemas y yo les leo la investigación que vengo realizando acerca de que Dios no hizo primero a Adán sino a Eva y engendró a Adán en el vientre de Eva.

En el acto cultural lo que mas me gustó fue la danza de la queja que es un dramatizado de lo que sucede cotidianamente en todas las escuelas.

Yo les leí unos poemas de mi propia inspiración, el uno dedicado a Galíndez:

 OH GALINDEZ DEL TIEMPO
 
Oh Galíndez del tiempo,

oh Patía de la historia,

invasores trajeron

a tu tiempo la gloria;

de morir por la espada

de un soldado extranjero

de un maldito español,

del terror mensajero.



Oh Galíndez del tiempo,

oh Patía, valle hermoso,

fueron ellos: tu gente,

los mosquitos y el clima,

que rompieron las filas

del fogoso español;

se murieron de fiebre,

no pudieron contigo,

pero viles espadas

traspasaron el sol.
Otros tiempos llegaron,

cimarrones del alba,

madrugada esperanza

de la libertad;

que escaparon del yugo

de de la esclavitud,

a tus tierras llegaron

y las trabajaron,

libres fueron al tiempo

que en ti,

abrigo encontraron

al huir del maldito

esclavista panzón,

que un día de otras tierras,

con cadenas trajeron

a las tierras del indio

un maldito esclavista,

a tus hijos marcaba

y a las hijas del negro

dañó su virtud.



JULIO 30 DE 2007

El sábado 18 el taller se llevó a cabo en un bosque que queda bien retiradito del pueblo muy cerca de la desembocadura del río Dos ríos y el río Mamaconde en el Río Patía.

Ese día se trabajó especialmente la preparación del foro municipal que debe hacerse en cada municipio para dar a conocer la escuela intercultural y comprometer a los candidatos con el sostenimiento del proyecto en cada institución.

Por mi parte le hice entrega de mi autobioetnobiografía a la profesora Aidée que me pidió que se la pasara en medio magnético; yo le dije que me recibiera el folleto mientras yo la terminaba y se la entregaba en CD.

Luego nos fuimos al río Patía donde estaban preparando un sancocho muy sabroso del cual se me olvidó el nombre, (GUAMPIN) por que a mi también se me olvidan las cosas, pero que me pareció muy rico aunque a mi me hace daño, por que se hace con queso.

Pero lo más importante de esta experiencia es la travesía del río Patía, por que al otro lado queda el municipio de Balboa por que en esta parte Patía limita con Balboa, más allá limita Patía con Leiva Nariño. Varios compañeros arrancaron para el otro lado por que ya se conocen el río y no les cuesta trabajo irse y regresar. Yo por mi parte lo tomé con mucho recelo, pues hace mucho tiempo que no me baño en ese río desde que trabajaba en El Estrecho y hay que mirar como se regresa ya que de ida es lo de menos.

Yo les contaba que una vez me pasé el rio Patía caminando en un punto llamado Angulo con unos alumnos del Estrecho cuando venía de un festival de Olaya, pero el profesor Yímer Tello me dijo que yo había pasado el río Patía en avión. Yo me aguanté la crítica por que aún no me había llegado el momento de mostrarle como es que yo atravieso ese río, así que me puse a estudiar de que manera podía volver desde el otro lado al mismo sitio donde estábamos con mis compañeros.

Entonces me di cuenta que la mejor manera de regresarme era nadar de para arriba y con más confianza de poderme regresar me tiré al río y me lo atravesé aunque casi me hundo a la hora de pasarle la mano a un compañero y no alcanzarla, pero logré llegar y casi de inmediato empecé a regresar nadando de para arriba.

En un río como el Guachicono se puede nadar de para arriba con confianza por que la travesía es corta en El Estrecho, pero el río Patía si requiere de cierto estado físico que yo ya casi no tengo, por lo cual la travesía del río Patía requirió de todas mis fuerzas, de manera que al llegar al otro lado me encontraba muy cansado y ya casi no llegaba.

Pero mis compañeros se dieron cuenta de que mi problema no era tanto de miedo, sino de tratar de tener más confianza con ese río tan peligroso.

Finalmente regresamos a Galíndez donde completamos el almuerzo y luego a esperar la buseta para irnos a Popayán.

Hubo también un matrimonio en donde a mi me pareció muy raro de que el novio se le andaba escondiendo a la novia. Si para eso se casan, mejor deberían quedarse quieticos, como yo que a mi edad soy un padre soltero desamparado.

Luego nos vinimos en un carro que nos traía hasta El Bordo, pero que se paró en El Estrecho a completar el cupo y por eso nos pasamos a otro carro que venía directo a Popayán aunque el conductor del otro carro se quedó bravo.

Hay que llegar a Popayán e ir a la oficina por mi moto, que pena con Susana que tal vez querrá ir a descansar a su casa pero por mi moto le tocó irme a abrir la puerta de la oficina.

El Profesor Lesmo por su parte se encontraba muy enfermo con un golpe que se había metido no se en que parte por lo cual no se subió a la cueva de Uribe, ni bajó en neumático, ni se atravesó el río Patía.





ESCUELA INTERCULTURAL DEL MACIZO COLOMBIANO EL BORDO PATIA CAUCA COLOMBIA


Erase aquel día viernes 20 de julio de 2007. A las 7.30 a. m. empezaron a llegar los compañeros que nos dirigíamos ese día hacia la población de El Bordo, cabecera municipal del Patía.

El Profesor Solís se madrugó esta vez y llegó muy temprano en la motocicleta y como no habían llegado los compañeros fue a buscar nos materiales que necesitaba el profesor Lesmo, donde la Profesora Janneth, rectora del colegio.

Luego fueron llegando más compañeros, entre ellos la Profesora Dorángela a quien el profesor Solís invitó a viajar en su moto, con el fin de dejar dos cupos en el bus, pero ella, ni loca, que va… quien va a viajar con Solís que ya ha tenido no sé cuantos accidentes?.

Los estudiantes tampoco quisieron viajar con Solís, pero Angie que es una pelada bien verraca no se arrugó y dijo que ella sí quería viajar con Solís en la moto.

La Profesora Franceline esperó el bus en la bomba los faroles y ya estaba desesperada por que ya eran las 9.30 y el bus nada que llegaba y como el que espera desespera, la profesora también lo estaba, pero bien, así es que es, no importa lo que se demoren, ella esperó con paciencia y al fin llegaron Solís y angie que venían con la razón de que esperara por que ya venía el bus.

Finalmente llegó el bus y al fin Franceline se subió y el bus arrancó rumbo al Bordo Patía Cauca; en la bomba del Bohío los esperaban otros compañeros de la chirimía pero como no había cupo la chirimía viajó en otro transporte.

El profesor Solís siguió su camino en la moto muy despacito, por que está encartao con una parrillera y no le conviene acelerar tanto, si hubiera sabido que el bus no lo iba a esperar para irse juntos, más le hubiera irse más adelante, pues el bus se fue muy rápido y el profesor Solís se que quedó botao con su alumna valiente.

Los del bus pararon un momento a ver los muertos que habían en un accidente de un bus que se había desviado del camino en un lugar que se llama El Crucero 75.

Solís no quiso parar pues no quería que su alumna viera muertos hasta que en la tienda por fin pararon a descansar pero más adelante en Párraga los agarró un aguacero de padre y señor mío que duró hasta El Bordo, llegando empapados y así Angie tuvo que consegur un jean prestado y Solís tuvo que comprarse una sudadera para poder seguir trabajando el resto de la tarde.

Los del bus llegaron a las 12 m., donde fueron recibidos por las comisiones que les informaron que un grupo debía trabajar en la escuela Las Mercedes y el otro en la concentración El Bordo queda a la entrada del pueblo, luego les indicaron los hospedajes y luego un almuerzo de los compañeros docentes de Las Mercedes en unión con otros docentes de la Concentración.

Más tarde pasamos a un salón que queda en la parte alta, donde se inició el trabajo, en que los compañeros debíamos presentar nuestras auto-bio-etno-biografías que se nos ha dicho que se deben escribir no tanto solo para contar nuestra vida privada particular, sino también sobre el mundo que nos rodea y todo lo que pasaba mientras nos levantábamos de la niñez a la adolescencia y de allí hasta ser adultos y luego hasta ser profesores y qué fue lo que nos motivó a ser profesores.

El profesor Solís se ha traído como 120 páginas , mejor dicho un libro que se perdió a hacer recortar pues en la encabalgada las páginas quedan en desorden, luego la empastó en legajador recortado a media carta.

Los coordinadores han acordado que nos reunamos en grupos para contar la experiencia de lo que fue tratar de escribir nuestra auto-bio-etno-biografía.

En cada grupo los profesores contamos lo que habíamos escrito. Algunos arto, otros poquito y otros bastante. Algunos compañeros cuentan especialmente sobre su experiencia de ser profesores y cuentan que sólo fue por necesidad pero con el tiempo le fueron cogiendo amor a la profesión y chumbulún, a trabajar a la escuela, muy lejos de su casa.

Los coordinadores consideran que de todos modos no se cumplió con la tarea y nos dejan de tarea seguir escribiendo, de manera tenemos más tareas que hacer: las rutas, las auto-bio-etno-biografías y las bitácoras.

Otro trabajo que se realizó fue sobre el ayer, el hoy y el después de la escuela intercultural. A las 7 P.m. terminamos el trabajo y nos dirigimos al comedor y algunos compañeros a buscar posada por que las colchonetas no alcanzan para todos.

Después de la suculenta cena empezamos a prepararnos para el acto cultural, donde tenían que actuar nuestros componentes: las danzas, el teatro y la chirimía, pero en medio de tanta preparación y tal vez por falta de comunicación con el compañero Lesmo se nos olvidó anotar en el programa la participación de la institución y por eso lo nuestro quedó de último y claro que nos fue bien pero a última hora y después de que nosotros estuvimos presentes todo el programa, la mayoría de la gente se retiró a la hora de actuar nuestros integrantes del componente de teatro que presentaron una obra excelente que han titulado MAXIMO Y MINIMO y que es una denuncia del impacto ecológico y social de la multinacional Cartón Colombia.

Luego cada uno para su camita a soñar con los angelitos, unos en el suelo y otros en la cama de algún hospedaje del centro de la población del Bordo.

En la mañana después del suculento desayuno volvimos al trabajo y allí nuestra institución quedó bien posicionada en el proyecto escuela intercultural por la excelente presentación que hicimos donde el profesor Lesmo presentó el ayer y el hoy de la institución a través de unas gráficas que incluyen mapas y fotografías de nuestra institución.

Después los maestros, también como buenos niños que somos a anotar las tareas para que no nos regañen por que más de uno anda medio colgao con estos trabajos y poco a poco se nos ha ido amontonando el trabajo.

Después de revisar la agenda, la profesora Lola nos informa que en Galíndez se va a tratar de hacer un trabajo diferente a través de la travesía del río Guachicono y su heredero el Dos Ríos, desde el cementerio del Estrecho hasta Galíndez Patía.

Con sorpresa podemos ver que no aparece en la agenda la visita de la escuela a la institución del Crucero.

Finalmente regresamos a Popayán, el bus por su lado y el profesor Solís por el suyo, esta vez, solitario, por que Angie la valerosa viajera, encontró cupo en el bus y es justo que después de semejante mojada, su regreso sea en una cómoda silla del bus de coo-motoristas.

El profesor Solís salió del bordo a las 3.10 de la tarde, mientras el bus, salió a las 5 P.m. por que tenían que repartir las dotaciones.

EPILOGO

El Profesor Solís pescó un resfriado y como no se cuidó le dió neumonía y la doctora le ordenó una incapacidad de 2 días a partir del 16 de agosto.


LA ESCUELA INTERCULTURAL EN LA CARBONERA BOLIVAR


En la oficina de la fundación de proyectos que queda en la Carrera 10ª con calle 6ª nos reunimos esperar el bus que ese viernes 23 de junio nos habría de llevar rumbo a La Carbonera. La profesora Dorángela nos contó que el profesor Jesús Hernando Tovar se había marchado muy aburrido por que lo habían citado a las 6 de la mañana y eran las 7 y nadie llegaba.

A las 8 a. m. salió el bus rumbo al terminal con el fin de registrar la salida. En el camino nos fuimos escuchando la música protesta que había llevado el profesor Solís para venderle a sus amigos: Ana y Jaime, Mercedes Sosa, Pablo Milanés, Piero, Silvio Rodríguez fueron desfilando por la consola del bus, mientras las ruedas se deslizaban hacia su destino. Pasamos por Timbío donde ya nos esperaban dos compañeros, luego seguimos nuestro camino por la vía Panamericana; el conductor de este bus anda a buen ritmo, ni muy rápido, ni muy despacio y así nos rinde el camino hasta que a las 10 de la mañana llegamos al Bordo donde paró para que algunos compañeros se bajaran a comprar algo de comer. De allí avanzamos hacia La Carbonera donde llegamos a las 11 a.m.. La carretera destapada está muy bien cuidada y en un gran tramo se puede decir que se encuentra mucho mejor mantenida que la carretera de Sotará.

A la Profesora Dorángela le da tristeza de ver los campos tan abandonados y con tan poca vegetación, donde se nota también la ausencia de la mano del campesino pues no se ven cultivos. Después nos enteramos que estas tierras, otrora fueron sembradas de coca con la cual la gente llegó a tener mucha plata pero que también llegó con ella la violencia que desplazó a muchos habitantes de la región. Después vino la erradicación sin un plan de sustitución que ha dejado a la gente en la pobreza y así se registran más desplazamientos a otros lugares y el abandono de la tierra.

En la Carbonera llegamos a la Institución Educativa donde nos recibió una comisión de bienvenida encabezada por el rector que nos invitó a continuar y a dejar nuestras cosas en nuestros sitios de alojamiento, para que luego pasemos a servirnos el almuerzo. Luego salimos a recorrer el pueblo por iniciativa de la profesora Dorángela y nos fuimos los tres: (Lesmo, Dorángela y Solís) para el río que nos dicen que se llama la Quebrada Salinas . Todavía se ven las matas de coca. Un señor nos invitó a su jardín a conocer la mata de marihuana.

Más tarde nos dirigimos al salón Comunal donde nos dieron a conocer el plan de trabajo de los dos días que constaba de las 7 rutas del Macizo, done se explicaba a través de un mapa elaborado en el piso donde cada institución tenía que ubicar el ayer, el hoy y el mañana, teniendo en cuenta el avance del proyecto.

El profesor Solís le obsequió a cada institución un croquis de los municipios del Cauca que habían extraído de su libro para lo cual el rector facilitó el computador de la institución . este croquis facilitó más el trabajo de reconocimiento del territorio y de las distintas instituciones.

Terminada la jornada de trabajo a las 7 de la noche nos dirigimos al comedor donde presentamos el respectivo tiquete y después a cepillarnos y en seguida fuimos invitados a la caseta del pueblo al acto cultural, donde hizo de animador del rector. A Solís y a Dorángela. En el acto cultural se destacan los niños de la escuela de la monja que representan a la institución en danzas, en canto, los de la sede principal presentaron tan sólo una obra de teatro, el profesor Solís participó con unas poesías de su propia inspiración.

A la profesora Dorángela y al profesor Solís les llama la atención que el rector les dice a los niños: "Mijo, véngase así, véngase patilimpio. En la obra de teatro los muchachos utilizan ciertas expresiones como sango, cuchuco y chuita que seguramente hacen parte de la jerga cultural de la región.

Al terminar el acto cultural, la profesora Dorángela que como buena sotareña es muy rumbera nos dice a Lesmo y a Solís que mejor nos quedemos bailando un ratico y el profesor Solís los invita a tomar una cerveza, después llega el profesor Víctor Collazos que también gasta y así se arma la rumba con los demás y bailamos hasta tarde. Solís baila salsa con una negra de Galíndez que se llama Yésika, de la cual está enamorado el profesor Lesmo por que a Lesmo le gustan las sardinas.

Luego nos desplazamos al salón donde nos toca dormir en las colchonetas que nos repartió desde temprano el profesor Lesmo, el profesor Solís se ha ido bien prevenido con repelente y toldillo para los mosquitos, en la noche colocó el toldillo sobre unos pupitres y colocó ahí debajo la colchoneta.

En la mañana todos nos levantamos a bañarnos pero hay que esperar el turno por que tan sólo hay una ducha. El profesor Solís se fue a bañarse al río. Después nos dirigimos al comedor y presentamos el respectivo tiquete, luego seguimos trabajando por instituciones donde volvimos a contar con el profesor Lesmo la historia de la Institución educativa El Crucero y de cómo se le ocurrió la idea a Lesmo y fuimos llegando los demás, etc, etc, etc.

Se nos informa que la maloka que se sorteó entre varias instituciones finalmente se la ganó la institución educativa de Lerma; hay protestas de Lesmo y también de Víctor Collazos; luego se nos entrega una agenda donde se nos anuncia que en julio vamos a estar en El Bordo con los componentes de danzas y agroambiental, en agosto nos toca en Galíndez, en octubre a Valencia San Sebastián.

En seguida se reparten las dotaciones a las instituciones y finalmente nos dirigimos hacia Popayán. En El Bordo nos despedimos de los compañeros de Galíndez y seguimos rumbo al norte. En el Peaje paramos pero no había baños por lo cual nos devolvimos al bus. Víctor Collazos compró una panela que pensó que estaba barata por ser la mata, pero sucede que el peaje es un sitio turístico y entonces se la cobraron a precio de terminal de transportes.

A las 6.30 p. m. llegamos a Popayán y ahora sí, cada uno por su lado, a su casita a contarle a la familia lo de La Carbonera.


DORANGELA, LESMO, SOLIS




Danzas y teatro en el Bordo Cauca

Esmeralda y Brayan hacen su presentación de danzas en El Bordo Cauca
El componente danzas hace su presentación en El Bordo Cauca al cantar el himno de la institución.

ESCUELA INTERCULTURAL DEL MACIZO COLOMBIANO


Muchas manifestaciones se vieron durante el año 2007, año en el cual el colegio se integró al proyecto Escuela intercultural del Macizo Colombiano. En la imagen se ven los integrantes de la chirimía.

Los alumnos y profesores teníamos una cita cada mes en algún lugar distinto del Macizo Colombiano en 8 municipios en los cuales nos repartimos para ser los anfitriones.

En la imagen se ven los integrantes del componente Artístico, eje danzas, su coordinadora era la estudiante, hoy exalumna Esmeralda Muñoz Gómez y como asistente por parte de los docentes estaba el profesor Jesús Tobar Gutiérrrez.
Estos son los integrantes del componente instrumental.

El componente de teatro coordinado por Angie Verónica Vásquez y la asistencia del docente Luis Jesús Solís Gómez.
El componente chirimía en plena acción con la coordinación de Luis Miguel Chanfuerlán y la asistencia de los docentes Lesmo y Emérita.
Los docentes Franceline Muñoz Tello, Isaura Hormiga, Dorángela Cerón, Lesmo José Galíndez y Luis Jesús Solís Gómez, integrantes del componente pedagógico, a orillas del río Salado en las inmediaciones de Los Dos Brazos. Juntos recorrimos distintas instituciones educativas del Macizo colombiano. En la imagen la profesora Dorángela con el Profesor Luis Jesús Solís Gómez en la institución educativa La Carbonera.

LA INSTITUCION EDUCATIVA EL CRUCERO

El Centro Docente El Crucero fue creado por Ordenanza Nº 38 del 10 de abril de 1916, pero funcionó ininterrumpidamente sólo a partir de 1926, iniciándose en un punto llamado El Salado, luego pasó a la vivienda de la familia Fuly y mas tarde en la casa de familia Chacón y finalmente se consiguió el terreno para la escuela que cedió el dueño de la finca que era el señor Nepomuceno Valverde.

Entre los años 1934 y 1935 los vecinos de El Crucero lograron construir la escuela en paredes de tapia (tierra apisonada). El departamento dio la teja y el piso se hizo en tierra.

Inicialmente se construyó en bareque y techo de zing, luego se levantó con esfuerzo de la comunidad en ladrillo y techo de teja, los pisos fueron inicialmente en tierra, luego en cemento y más tarde en baldosas. Las nuevas aulas se han construido con ladrillo a la vista y sus techos de eternit y pisos en cemento alisado.

El señor Marco Tulio Ordóñez, último dueño del terreno parece que hizo hacer una escritura del terreno a nombre de la comunidad, la cual posiblemente reposó en un tiempo en la parroquia San Agustín.

Hasta el año 1980 funcionaba con un solo docente y sólo existía hasta el grado 3º. Luego se crearon los grados 4º y 5º y funcionó con 3 docentes hasta el año 1994, cuando por iniciativa del Profesor Lesmo Galíndez se creó la básica Secundaria con el apoyo de varias personas de la comunidad y otros docentes que fueron llegando poco a poco.

La primera promoción de bachilleres básicos se graduó en el año 1998 y en 2007, la primera promoción de bachilleres académicos cuando al fin se nos autorizó acceder a la media vocacional.

sábado, 3 de julio de 2010

ASI ES NUESTRA PATRIA CHICA

LA VEREDA EL CRUCERO

De un importante trabajo realizado por El Magíster ELVIO OSWALDO CERON, docente del entonces Centro docente El Crucero, la Vereda se encuentra ubicada aproximadamente a 10 kilómetros de la capital caucana y a 25 kilómetros de la cabecera municipal, Paispamba. Según el mapa del Cauca del Instituto Agustín Codazzi, El Crucero se encuentra sobre las coordenadas 2º10´ de latitud norte y 66º 42´ de longitud occidental.

Son límites de la vereda El Crucero: Al oriente limita con Buenavista y la vereda El Trilladero, al sur con la vereda La Poblaceña y Chiribío, al occidente con Los Robles y Villa Julia y al norte con la Vereda Antonmoreno.



La Vereda El Crucero hace parte del corregimiento de su nombre al igual que las veredas: Antonmoreno, El Huiguerón, El Trilladero, La La Honda y Villa Julia.
Los principales ríos de la vereda son el río Robles y el río Salado que nacen en la Cordillera Central y recorren la vereda de oriente a occidente. Son ricos en materiales de construcción tales como arena, piedra y grava. Estos sedimentos son extraídos por los habitantes del lugar que obtienen de su venta un medio de subsistencia.

Sin embargo la extracción de estos materiales le trae a los trabajadores, problemas de salud como artritis o reumatismo.
La tala indiscriminada de bosques ha traído como consecuencia la disminución del agua de estos ríos. Existe un viejo acueducto que recorre una distancia de 12 kilómetros y recientemente se adelantaron obras de construcción de un nuevo acueducto denominado Acueducto Higuerón Guayabal.

La vegetación nativa ha sido destruida en un 90%. La poca vegetación se da en las cañadas y en las orillas de los ríos. Sin embargo existen árboles frutales y cultivos como la fresa, el durazno, la mora de castilla y otros árboles como el manzano, el eucalipto, el guarango y muchas plantas ornamentales que sirven de adorno a las habitaciones. También existen las plantas medicinales utilizadas para curar algunas enfermedades como el hinojo, el romero, el llantén, la manzanilla, la verdolaga y la ruda.

La fauna escasea debido a la reducción de los bosques nativos. A pesar de esto todavía encontramos algunas ardillas, conejos de monte, serpientes, aves y animales de corral..

El comercio se lleva a cabo con Popayán los días jueves y los viernes donde los productos de la vereda surten las galerías de La Esmeralda y Alfonso López. Generalmente estos productos no se los compran a precio justo por lo cual las gentes de esta región viven condiciones económicas a veces muy precarias. Los productos que se llevan la mercado son: el tomate de árbol, el plátano, el guineo, los fríjoles, la yuca y la mora y productos lácteos como la leche, el queso.

La población, dice el profesor Elvio Oswaldo Cerón, está conformada básicamente por mestizos. Algunos habitantes presentan rasgos indígenas por proceder de familias que antes han habitado la vereda provenientes del resguardo de Poblazón.

De acuerdo con la encuesta socioeconómica que hicieron los profesores de la Institución Educativa El Crucero en febrero de 2005, la población del Crucero se calcula aproximadamente 350 habitantes distribuidos entre 80 familias. En los últimos años ha mermado el crecimiento poblacional debido a la migración y también al control de natalidad muy común en las parejas jóvenes. Muchos de sus habitantes son mayordomos de las fincas cercanas que llegan como aves de paso y sólo permanecen por algún tiempo y luego emigran hacia otros municipios y departamentos.

Los antiguos acostumbraban preparar comidas y bebidas típicas como la mazamorra, el sancocho con ovejo, los fríjoles y bebidas fermentadas como el guarapo, el aguardiente chiquito y la chicha de maíz que la fermentaban en ollas de barro. En la actualidad se preparan variedad de comidas de productos foráneos.

Por falta de educación y debido al arraigo cultural, algunas personas todavía preparan los alimentos sin las debidas condiciones higiénicas. A esto se suma el problema de la mala alimentación por lo cual se dan en la región enfermedades infantiles como la diarrea y la infección respiratoria aguda, las enfermedades cutáneas y otras. En la vereda existe un Puesto de salud con una auxiliar de enfermería. Además del Centro de salud de Paispamba, las personas de esta vereda son atendidas por varias ARS. El Sisbén cubre a algunas familias pero con muchas falencias ya que en casos de cirugías los campesinos deben cubrir gran parte del costo y la situación se agrava cuando la familia del enfermo no puede cubrir estos gastos.

Antiguamente las habitaciones se construían con materiales del lugar, tales como el vareque, la tapia y el adobe; los techos eran hechos en paja y en hojas y los pisos en tierra. Con la intervención de las organizaciones sociales, como Agropenca y el Cima, muchas familias se han beneficiado con ayudas del gobierno para el mejoramiento de sus viviendas que se hacen con paredes de ladrillo a la vista, los techos en eternith y los pisos encementados..

El transporte se hace generalmente a pie, a caballo o en vehículos como la chiva, los lecheros, las volquetas o los camiones de Cartón Colombia. A veces suben los piagios de Popayán y la gente aprovecha para transportarse. La chiva pasa los jueves y los viernes. Actualmente pasa también la buseta en distintos horarios de la mañana y de la tarde, lo cual ha mejorado especialmente el transporte de los estudiantes.

FIESTAS RELIGIOSAS

Se celebran anualmente fiestas como la fiesta de la virgen del Carmen y el Niño Jesús de Praga. En la vereda El Trilladero, se celebra la fiesta de María auxiliadora. Otras celebraciones son: la navidad, la semana santa, las primeras comuniones y la confirmación. Hay también grupos de catequesis.

La imagen de la Virgen del Carmen fue comprada con recursos que consiguieron los habitantes de la vereda. La compra se hizo a través del Padre Mario Velasco de la Parroquia San Agustín quien trajo la imagen desde Palmira.

Sin embargo en la región, no solamente existen ritos católicos, sino que también hay otros credos religiosos: adventistas, pentecostales y testigos de Jehová